EL JUICIO DIVINO
EL término juicio, que proviene
del latín iudicium, tiene diversos usos. Se trata, por ejemplo, de la facultad
del alma que permite distinguir entre el bien y el mal o entre lo verdadero y
lo falso. El juicio es, por otra parte, una opinión, un dictamen o un parecer.
Según la doctrina católica, inmediatamente después de la resurrección de
los muertos tendrá lugar el Juicio Final, Juicio Universal o Juicio General. El
Juicio Final es una verdad de fe expresamente contenida en la Sagrada Escritura
y definida por la Iglesia de una manera explícita.
Por ello cada vez que rezamos el Credo recordamos este artículo de fe
cristiana: “(Jesucristo) vendrá de nuevo con gloria para juzgar a vivos y
muertos, y su Reino no tendrá fin”.
El anuncio de un Juicio Final, el cual será para todos los seres
humanos, está presente en muchas citas del Antiguo Testamento. Allí vemos
anunciado cómo Dios juzgará al mundo por el fuego (Is. 66, 16). Reunirá a las
naciones y se sentará a juzgar realizando la siega y la cosecha (Joel 4,
12-14). El Profeta Daniel describe con imágenes impresionantes este juicio con
el que concluye el tiempo y comienza el Reino eterno del Hijo del Hombre (Dn.
7, 9-12 y 26). El Libro de la Sabiduría muestra a buenos y malos juntos para
rendir cuentas; sólo los pecadores deberán tener temor, pues los justos serán
protegidos por Dios mismo (Sb. 4 y 5). (cfr. X. León-Dufour, Vocabulario de
Teología Bíblica)
Bibliografía
Perez Porto, j., & Gardey, A. (2009). Recuperado
el 20 de 7 de 2016, de http:// definicion.de/juicio/
Tenreiro, I. V.
(s.f.). Homilias de cada domingo. Obtenido de
http://www.homilia.org/preguntash/juiciofinal.htm